Partiendo de diversos elementos matéricos, la figuración expresionista,
tan presente en la obra de Rosa Hernández, es llevada en esta ocasión
a un original tratamiento del tema de las Meninas (del que ya tuvimos muestra en las esculturas de gran tamaño que ocuparon hace un año el espacio del Auditorio de Tenerife); así como a otra serie pictórica que supone una renovada (y arriesgada) consideración plástica de la dialéctica opresión/liberación que recorre el universo femenino.